Las peras tienen vitamina C y antioxidantes, sobretodo, en una cantidad concentrada en la zona de la piel. La piel de la pera posee altas concentraciones de varias clases de antioxidantes –como pueden ser el ácido clorogénico, arbutina y flavonoides), si lo comparamos con la pulpa, donde sólo nos encontramos con el ácido clorogénico. El contenido en compuestos fenólicos antioxidantes va a variar de 1,2 a 2,0 mg/100 g en la piel, frente a los 0,03-0,08mg/100 g en la pulpa. El ácido ascórbico (vitamina C), por otro lado, posee mayor presencia en el exterior, hasta el punto de que la concentración es cuatro veces mayor en la zona de la piel, que en la zona de la carne. Estos son los resultados logrados en un estudio realizado en conjunto por la Escola Superior de Biotecnologia de la Universidade Católica Portuguesa de Porto y el Departamento de Ciencia y Tecnología Alimentaria del CEBAS en Murcia. En dicho estudio, los autores han asegurado que la capacidad antioxidante de las peras se ha correlacionado con el contenido de ácido clorogénico, al mismo tiempo que la contribución antioxidante de la vitamina C es más pequeña, dando que se acumula una cantidad menor.
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miércoles, 29 de agosto de 2012
Las peras de temporada (II)
Y, ¿Por qué son sanas las peras, para nuestra salud? Esta fruta, hay que decirlo, no sobresale, de una forma extraordinaria, por su cantidad de nutrientes, como si pueden hacerlo otras frutas que son mucho más coloridas o que poseen un sabor mucho más marcado. Pero, hay que señalar que si se consume una pieza de esta fruta, de las dos o tres piezas diarias que se recomiendan, vamos a tener un menor riesgo de poder sufrir una enfermedad crónica, sobretodo, del tipo cardiovascular, diabetes tipo II y algunas clases de cáncer (como puede ser el de boca, esófago, faringe, estómago, laringe y pulmones). Las peras, como una gran parte de las frutas, llaman la atención por su aporte de vitaminas, minerales y fibra, además de la poca energía en forma de azúcares rápidos y otros componentes menores, que, en muchas ocasiones, son referidos como fotoquímicos, con efectos muy beneficiosos para nuestra salud. Las peras son muy ricas en taninos. Y, es que los taninos son los causantes del poder astringente del membrillo maduro. De esta manera, pueden ser un gran aliado, para poder luchar en casos de diarrea. Los taninos, gracias a sus propiedades astringentes y antiinflamatorias, poseen la cualidad de secar y desinflamar la mucosa del tracto intestinal y, por esta razón, resultan muy eficaces en los tratamientos, tanto de diarreas, como de gastroenteritis.
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Las peras de temporada
Si apostamos por un consumo habitual de frutas, que tengan la pulpa blanca, como pueden ser las peras, vamos a poder sufrir una menor incidencia de ictus o un infarto cerebral. Es cierto que las peras no son una fruta muy llamativa, ni por su forma, ni por el color que tiene su piel o por su pulpa. Pero, hay que señalar que las peras guardan muchos secretos nutricionales, por no hablar de otros muchos. En una investigación llevada a cabo por la División de Nutrición Humana de la Universidad de Wageningen (Países Bajos), se ha catalogado a estas frutas según el color de su parte comestible –o sea, de su pulpa- y se ha asociado a estas frutas con una gran capacidad antioxidante. El estudio, que ha logrado asociar el consumo alimentario y la salud o la enfermedad, a lo largo de un período de 10 años, ha determinado que un mayor consumo de frutas y verduras de carne blanca, entre las que nos encontramos las peras, está relacionado con una menor posibilidad de sufrir un ictus o un infarto cerebral. Esta es una gran razón de peso para aprovechar que las peras están de temporada y comer esta fruta, tanto cocinada como cruda.
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